Exposiciones

SELFRIDA, las apariencias engañan

Aula de grabado de la Escola Illa

Precio: Entrada libre

  • Inauguración, jueves 23 de mayo a las 19:00 h.
    Exposición del 23 de mayo al 14 de junio de 2024.
    De martes a sábado de 17:30 a 20:30h.
  • Sala Cubo de Ensayo,
    Academia de Bellas Artes de Sabadell, Fundación Privada
  • PG. de Manresa, 20
    08202, Sabadell

Exposición de grabado en colaboración con la Escuela Municipal de Arte y Diseño Isla de Sabadell

“Las apariencias engañan” es un proverbio atribuido a Molière que Frida Kahlo escribió debajo de un dibujo. Fue su primer autorretrato, no descubierto hasta este siglo XXI, la era de las apariencias. Ella que se vestía para tapar su cuerpo mutilado, se autorretrata impasible con un traje transparente que, como en una radiografía, deja ver su cuerpo. Nos encontramos ante un desnudo vestido. Cuando la venus sustituye a la virgen en el Renacimiento, el desnudo femenino, considerado antes pecaminoso, no representará tanto el placer sensual sino que se llenará de valores elevados y se interpretará en base a un concepto metafísico relacionado con la “verdad”. Por tanto, el hecho de cubrir la desnudez marcaría una operación de represión, la mentira sería el vestido…; y de hecho la indumentaria de esa época será la representación pura de la falsedad y la deformación del cuerpo.

El ritual de reinterpretarse día tras día por medio de la indumentaria fue para Frida, más que una forma de camuflar sus heridas, una reivindicación de su ideología, de su parte indígena y un cuestionamiento de su identidad de género, más allá de los estereotipos marcados por el mundo misógino en el que vivía. El traje se convierte en máscara, pero en su dibujo Frida nos quiere mostrar también lo que queda tapado. El autorretrato es una creación entre la forma en que queremos que nos miren los demás y la propia mirada interior, que describe el drama de nuestra vida en tensión con las emociones internas, que no siempre podemos expresar cómo deseamos. Pero no todo el mundo domina las herramientas de representación, por lo que durante mucho tiempo la interpretación plástica de la propia imagen quedaba en manos de una minoría exclusiva, el artista.

Actualmente la gran mayoría conectada ha reescrito la historia del autorretrato, convirtiendo el selfie en la primera firma visual de la nueva era. El selfie nos da el control ya la vez nos libera, juega con lo que podemos ver, escondiendo lo que no, pero que sabemos que está ahí porque si no, no lo ocultaríamos. Ventilamos, como Frida, nuestros males, para darles la opción de curarnos, ¡porque el arte nos ofrece una posibilidad de hacerlo!